Algunos Chefs van cayendo. Se acercan con miedo, ojean de lejos el título, te miran con desconfianza y terminan abrazándose a él, porque está claro, ya es una realidad: “El Chef ha muerto“. Y si no, que se lo pregunten a Sacha.
Esta mañana en la Plaza Mayor el cocinero del márketing, Andrea Tumbarello, ha presentado su libro exhibiendo trufa negra, que como su nombre indica, es un thriller en sí misma.
Tumbarello es canalla como él solo (será por lo del sur de Italia) y si no, atentos a la explicación del por qué de su restaurante: “Un día fui a comer a Don Giovanni y como no me gustó, lo compré”.
También es un amigo de sus amigos, y, su libro “Andrea y sus amigos”, está hecho por ellos: todos le han hablado (con la ayuda de los periodistas Ricardo F. Callejo y David Romero) sobre los productos que más le gustan al italiano.
Justo cuando terminó su plato de trufa y pasta, Sacha se marchó corriendo: “O sigue hablando o habrá que probarlo y vaya usted a saber”.
Otros se quedaron un rato más, pero el plato sólo alcanzó a probarlo Miriam de Gourmets.
Entre los que permanecieron: Joaquín Felipe de Europa Decó, Iñaki Camba de Arce, Ricardo Sanz de Kabuki, Juanjo y Mercedes de Mui y La Tasquita de Enfrente y Abraham García de Viridiana.
Abraham García me miró de reojo. Se acercó a Aida, la librera, y le pidió “El Chef ha muerto”. Aida, despistada intentando quitarse de encima a un mariachi empeñado en que tenía nariz de chocolate, se disculpó: “Acabo de vender el último”. Abraham, sin dudarlo, se acercó a mí y en un susurro me soltó: “Vas a morir de éxito”.
Esta noche no duermo. Suena amenazante.




