Archivos de la categoría ‘Gastronomía y vino’

Una novela nutritiva

Publicado: 27/05/2013 en Gastronomía y vino

¡Una reseña que alimenta!

Avatar de Alexis RaveloCeremonias

Abandonadito tenía Ceremonias. Y abandonadita tenía también La Buena Letra. Son épocas de trabajo, de muchos viajes, de hoteles en los que no hay buena conexión a Internet, te falta tu biblioteca para consultar citas o no hay tiempo de sentarse a escribir. Aunque también son días de debate y reflexión sobre el oficio, de conocimiento de nuevos textos y nuevos autores y autoras, de pequeños y grandes descubrimientos.

Por ejemplo, la semana pasada estuve por Tenerife, en las VII Jornadas de Novela Negra de Arona, que estos años estaban dedicadas a la narrativa negrofemenina. Y allí, entre libros de Rosa Ribas, Patricia Highsmith, Susana Hernández y Cristina Fallarás se habló de este libro que te traigo hoy, publicado por Ediciones Amargord en su colección Negra, Urbana y Canalla, dirigida por Carlos Salem, una pequeña joyita policíaco-culinaria que se titula El Chef ha muerto

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El próximo 3 de junio de 2013 la plataforma de formación on-line The Foodie Studies comenzará el primer curso de inglés para la cocina. Se trata de un curso de un mes en el que los alumnos podrán aprender el vocabulario específico de la cocina, así como fórmulas para describir sensaciones y características de los platos, así como entender las claves de los recetarios en inglés.

Este curso es ideal para chefs que quieran trabajar fuera de España o en una cocina española de carácter internacional. Además, es una fórmula divertida de aprender inglés para foodies, es decir, amantes de la comida.

Los alumnos tendrán recursos para aprender como vídeos y apuntes, así como ejercicios, y clases personalizadas con el profesor  bilingüe Dennis Whitehurst a través de Internet para perfeccionar su pronunciación y poner en práctica lo aprendido.

Pide toda la información en info@thefoodiestudies.com

Vino Gourmet Experience

Ayer visité la cata pública de Grandes Pagos de España en Gourmet Experience de Callao. Fui con una experta en el tema, Raquel Pardo, y nos encontramos con otros catadores profesionales. Me gusta catar, pero admito que lo que más me gusta es soñar. Y eso fue lo que conseguí con los vinos que más me gustaron.

Con el III Lustros 2005 de Gramona entré en un campo de flores y el blanco Fillaboa me dejó en una tarde cálida frente al Miño, aromática y tranquila. Con Finca Terrazo 2010 llegué a encontrarme con un chispeante mediterráneo, mientras que el Emeritus 2008 del Marqués de Griñón me llevó a una conversación fresca, ácida e interesante en una casa de campo al mediodía.

Al final, un Santa Rosa 2008 me dejó anclada en un postre de fresas que mi madre me hacía de pequeña y que hoy, a falta de otra copa de vino,  he tenido que intentar reproducir.

postre de fresa

Postre de fresa

Consiste únicamente en añadir a 200 grs. de nata montada, 100 grs. de fresas naturales licuadas con 2 cucharadas de azúcar. Tras mezclar con cuidado, dejar en enfriar en copas.

 

 

 

Un té en el Sáhara

Uno de mis cuentos favoritos aparece en la novela El cielo protector escrita por Paul Bowles en 1949 y llevada al cine en 1990 por Bertolucci con John Malkovich y Debra Winger como protagonistas.

El comienzo de la historia es de esos que me gustan:

«Se despertó, abrió los ojos. La habitación le decía poco; había estado demasiado sumergido en la nada de la que acababa de emerger».

En esta novela aprendí la diferencia entre turista y viajero: una cuestión de tiempo.

«Mientras el turista se apresura a regresar a casa, el viajero, que no pertenece más a un lugar que al siguiente, se desplaza con lentitud durante años de un punto a otro de la Tierra».

Y aquí va el cuento:

«Las hermanas Outka, Aicha y Mimouna ahorraron durante años para ver cumplido su sueño, tomar té en el Sáhara. Después de años, aunque no habían conseguido ahorrar lo suficiente decidieron vender todo lo que tenían y marchar, porque, de lo contrario, acabarían tristes y sin haber tomado nunca té en el Sáhara.

Outka, Aicha y Mimouna compraron una tetera, una bandeja y tres vasos y en la puerta del desierto dieron el resto de su dinero a una caravana. En la noche, cuando la luna iluminaba la arena blanquecina del desierto, decidieron cumplir su sueño. Tomar té en el Sáhara.

Las tres hermanas caminaron largo rato hasta elegir una duna donde prepararlo. Tras subir, Outka divisó una duna aún más alta. Así que, pese al cansancio, decidieron trepar hasta la duna más alta para cumplir su sueño. Al llegar, dispusieron la tetera, la bandeja y los tres vasitos, pero estaban tan cansadas que decidieron dormitar un rato antes de cumplir su sueño. Tomar té en el Sáhara.

Muchos días después pasó otra caravana y un hombre vio algo en la duna más alta. Cuando llegó a la cúspide, allí encontró a Outka, Aicha y Mimouna. Yacían en la misma posición en que se habían dormido. Y los tres vasos estaban llenos de arena».

Y como escribe el mismo Paul Bowles en esta novela:

«Uno nunca se toma el tiempo de saborear los detalles, pues uno se dice, otro día será, pero lo cierto es que cada día es único y definitivo, y nunca hay otra vez».

Hoy se ha muerto Sara Montiel, una grande. Da igual que te gustara más o menos cómo actuaba o cómo cantaba, el caso es que se paseó con una tranquilidad pasmosa por todos los platós y por todos los fregados de los más míticos. Ella lo contaba con la naturalidad con la que cuenta esta anécdota sobre el día que le hizo unos huevos fritos a Marlon Brando.

Así, de natural y divertida. Manchega, que adoptó su nombre artístico de un pueblo vecino al que nació Campo de Montiel y que hablaba siempre de gachas y migas, sus comidas favoritas.

Y hablando de comidas favoritas, de cine y de muerte, otro recuerdo para Bigas Luna, el director de Jamón, Jamón o Huevos de Oro. Lo conocí en San Sebastián, en Lo Mejor de la gastronomía, cuando le dieron un premio. Allí dijo que «la culpa de todo la ha tenido el ajo, el jamón y el aceite de oliva». Y son fetiches que aparecen una y otra vez en sus películas. Eso y las tetas. Que también le dieron algún problema, porque memorable fue su idea de que el postre de una cena fuera hecho a base de chocolate fundido y tomado directamente del pezón de una modelo. Su amigo del alma, Paco Torreblanca, lo tomó al pie de la letra y las feministas aún lo recuerdan.

Hoy también ha muerto la Dama de Hierro, Margaret Thatcher y, la verdad, lo que más recuerdo de ella es su amor por el whisky. Así que después de los huevos fritos, el jamón y el chocolate de una teta, un trago de whisky, porque los muertos son recordados con cariño únicamente por lo que comieron en compañía y bebieron en soledad.

Crema pastelera

Publicado: 07/04/2013 en Gastronomía y vino

En Negra con Puntillo han tomado la receta de la Crema Pastelera que aparece en El Chef ha muerto. La autora, Linda Meyer, pastelera, inquietante y apasionante.

Avatar de TerriNegra con puntillo

(…)

Pablo Ras, el nuevo jefe de cocina aún no ha dejado de dar órdenes desde que el propietario del restaurante le nombrara capitán del barco.

—Tú, llama a los proveedores de marisco. Liliana, a limpiar espárragos ahora mismo.

Mira con ojos de triunfador a Linda.

—La pastelera, a sus pasteles. Nada de tonterías ni de novedades. Comienza con la crema pastelera y el hojaldre que hacíamos en los ochenta. ¡Ahora mismo!.

Linda toma un bote de azúcar que lleva escrito en letras grandes Isomalt. Es un derivado de la sacarosa típico de los dulces y caramelos industriales desde los años 80, conocido como E-953. En el año 2000 el Chef lo puso de moda en la cocina, pese a que la industria ya lo utilizaba. Pablo vuelve sobre ella.

—No quiero nada de excentricidades, Linda. El Chef ha muerto. Haremos un menú vintage de los ochenta en su honor…

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Cómo perder el sentido en nueve pasos y medio

Un post gastrosexual para la Cadena Ser 🙂

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Es curioso que en esta edición de Madrid Fusión haya sido consciente de una de las grandes realidades en lo que a la emoción se refiere: hay veces que los motivos para querer a alguien son los mismos que para odiarlo.

Y así es como detallo 10 de estos motivos en el blog de la Cadena Ser, Tinta de Calamar

Uno de estos motivos es lo poco que se come. Es ideal porque durante todas las ediciones tengo mi dieta obligada post navideña, pero por otro ya no sé ni qué cara poner cuando todos te miran con envidia pensando en cómo te has tenido que poner las botas. Y, claro, comida hay mucha, pero toda para las fotos, porque esto es una pasarela, un encuentro de egos, de ellos, los cocineros, y nuestros, los periodistas, pero también un encuentro entre amigos y un foro donde ver las tendencias que marcarán los próximos meses de la gastronomía.

 

Nuevo artículo para Tinta Calamar: Las arenas movedizas del pato y el foie gras

Un artículo sobre sabor y ética.

Carne cruda

Ayer se estrenó Carne Cruda en Hora 25 y de broche final, una receta de salmón del filósofo Santiago Alba Rico, que merece la pena ser rescatada (minuto 16.41) y que aquí reproduzco:

Ingredientes

Un ejército imperial.

Cinco siglos de colonialismo.

Canales, fiordos y bahías entre la Patagonia y Chiloé.

Una multinacional del pescado.

Miles de jaulas circulares de 30×60 metros de profundidad.

8 kilos de pescado muerto por un kilo de salmón vivo.

Miles de dosis de antibiótico.

La Ley de Pesca y Agricultura de un Gobierno neoliberal.

2.400 millones de beneficios privados.

50.000 trabajadores mal pagados.

Millones de consumidores indiferentes.

Preparación

Olvide los ingredientes. Trate el olvido como si fuera un salmón. Sale el olvido. Extienda el olvido sobre una plancha encendida. Condimente el olvido con unas briznas de eneldo. Aplique al olvido una pincelada de nata fresca. Sirva el olvido aún caliente. Y no se olvide de dar gracias a dios por este abundante olvido.