El tomate es el ingrediente más criminal. Y en 2011 el plato más negro fue: Tomates en salsa con hierbas aromáticas y fondo de alcaparras de Josean Martínez Alija del restaurante Nerua.
Nueve tomates distintos. Formas, colores, tamaños. Y nueve sabores distintos. Unos más florales, otros dulces, otros ácidos. Cada uno es irrepetible. Y estás obligado a tomarlo de un bocado si no quieres desencadenar el final de una peli sangrienta con una riada de manchas entre el mantel, la copa y hasta los clientes de otra mesa.
Su elaboración es tan compleja como la de una buena novela policial. Se estructura, más o menos, así: Primero se calcifican los tomates de nueve variedades (cherry redondo amarillo, bombilla amarillo, redondo rojo, rendondo rama, melón rojo, bombilla, atigrado y rojo corazón). Después se rellenan con su salsa aderezada para cada uno de ellos con una hierba aromática (menta, orégano, citronelle, cebollino, romero, perifollo, estragón, frambuesa y tomillo). Luego se lacan todos, menos uno, que se tuesta. Y para acabar se sirven sobre una sopa de tomate y alcaparras. Aquí está la receta por si alguien se atreve.
A la vista es un sencillo plato con nueve tomates. Distintos e inquietantes. Y cuando disfrutas de cada uno de ellos, es una experiencia única. El otro, ya sabe a otra cosa. No hay vuelta atrás, una vez ingerido, el otro es otra historia.
Toda una reflexión vital en un solo plato. Y la salsa está en el interior de cada uno de ellos. Ya nada puede quedarse en una mera salsa de tomate, ni siquiera una novela negra. No cabe duda, El Chef ha muerto.












