Esta mañana, a las doce de la madrugada (los escritores también madrugamos, a veces) me encontré con el pintor y colega Jacobo Gavira. Pensaba tomarme un café americano y un minicroissant, pero primero tocó pasear por media Gran Vía, en busca de un estanco que acatara la bajada del precio del tabaco de estos días. Fracaso. Después de pagar lo de hace un mes, nos derrumbamos con hambre de poetas en la terraza del Mui, localizada estratégicamente frente al chino de urgencia del barrio. Directamente, ni café, ni mini nada: Tortilla, ensaladilla y repetidas cervezas (a punto estuvimos de rellenar con litrona del chino, pero las chicas de la calle Ballesta guardan siempre por el orden  de las cosas).

Total, que entre pincho y pincho, hablamos del 15 M, las asambleas, la resistencia y, como no, de El Chef ha muerto.  A uno de sus personajes, Linda Meyer, rebotada con las desigualdades le dio el punto de ponerse a hacer resistencia gastronómica y, de pronto, la chispa.

Vamos a hacer un fanzine gastronómico. En blanco y negro. En A-5 (la mitad de un folio) y en papel, sí, en papel.

Vamos a liar a unos cuantos a estrujarse las neuronas para que pasen del multicolor al blanco y negro fotocopiado. Y si alguno más quiere participar, abiertos estamos a propuestas en yacosta33@gmail.com De toda la pasta que ganemos, aseguramos repartir migajas, que viene como anillo al hecho gastronómico :-).

Por ahora, sólo una duda y se refiere al nombre: EnCrudo o Engrudo.

Y como las redes sociales están para esto, pues preguntamos:

Nota: Eso sí, los resultados de esta encuesta no serán estrictamente vinculantes, que nunca se sabe.

La Semana Negra de Gijón acaba de enviar una nota de prensa con los finalistas a los premios que otorga esta institución de la literatura negra cada año.  Son unos premios que no tienen dotación económica, sino la del prestigio. Los eligen un jurado de escritores y los ganadores son los referentes del año en novela negra.

Este año, la Semana Negra se celebra del 22 al 31 de julio de 2011. Después de muchos enfrentamientos con la Universidad, algo que como autora y profesora universitaria no puedo enteder. Desde la Universidad tenemos como uno de nuestros objetivos transferir los conocimientos a la población. En el área de las Ciencias Puras se puede hacer aportando patentes, pero en las Ciencias Sociales hay que bajar a la calle para conseguir extender la cultura.

Y la Semana Negra es eso. Estuve en el año 2009 como periodista y allí autores, lectores y aficionados se encuentran en un entorno festivo. Incluso algún despistado que iba a tomarse unos churros con chocolate, se termina comprando un libro, aunque no lo tenía previsto.

Por eso, el apoyo de autores y aficionados se ha dejado notar desde un grupo en Facebook, que crece cada día pidiendo la continuidad de este encuentro cercano con la gente y la literatura.

Este año repetiré, y en esta ocasión tengo la suerte de poder presentar «El Chef ha muerto» el 28 de julio, una novela que sin la Semana Negra no sería. Allí conocí a Ernesto Mallo que me animó con la idea en la que ya estaba trabajando hacía algunos meses y a Carlos Salem, que se empeñó en que saliera adelante, hasta el punto de que la eligió como uno de los libros de salida de la colección NUC, junto con el de Kike Ferrari.

Aquí están los finalistas de este año. Enhorabuena y suerte a todos:

Premio Hammett a la mejor novela negra publicada originalmente en castellano en 2010:

 * Juan Ramón Biedma, España: El humo en la botella. Salto de página.

* Willy Uribe, España: Cuadrante las Planas. Tusquets.

* Manuel Rivas, España: Todo es silencio. Alfaguara.

* José Carlos Somoza, España: El cebo. Plaza & Janes.

* Hiber Conteris, Uruguay: El séptimo año. HUM.

* Juan Bolea, España: Orquídeas Negras, Espasa.

* Ricardo Piglia, Argentina: Blanco nocturno, Anagrama.

Memorial Silverio Cañada a la mejor primera novela negra publicada originalmente en castellano en 2010:

 *Miguel Ángel Molfino, Argentina: Monstruos Perfectos. Viceversa.

*Milo Krmpotic, España: Las Tres Balas de Boris Bardin. Caballo de Troya.

*Vanessa Montfort, España: Mitología de Nueva York. Algaida.

*Javier Calvo, España: Corona de flores. Mondadori.

Premio Rodolfo Walsh al mejor libro de no ficción sobre tema criminal publicado originalmente en castellano en 2010:

*Héctor de Mauleón, México: Marca de Sangre. Planeta México.

*Lluc Oliveras, España: Confesiones de un gánster de Barcelona, Ediciones B.

*Cruz Morcillo y Pablo Muñoz, España: Palabra de Vor. Espasa.

Premio Celsius a la mejor novela de fantasía, ciencia ficción o terror publicada originalmente en castellano en 2010:

 * Ismael Martínez Biurrún, España: Mujer abrazada a un cuervo. Salto de Página.

* Jorge Carrión, España: Los muertos. Mondadori.

* Javier Negrete, España: El sueño de los dioses. Minotauro.

Premio Espartaco a la mejor novela histórica publicada originalmente en castellano en 2010:

* Miguel Bonasso, Argentina: La venganza de los patriotas. Planeta Argentina.

* Juan Esteban Constaín, Colombia: ¡Calcio! Seix Barral Colombia.

* Cristina Sánchez-Andrade, España: Los escarpines de Kristina de Noruega. Roca.

(En negrita y con link los ganadores de esta edición 2011)

A estos premiso se sumaron los especiales del director que fueron para Cristina Fallarás por Las niñas perdidas y para Diego Ameixeiras por Dime algo sucio.

Aquí está la versión de Juan Pozuelo de los perritos calientes que hacía Ven Cabreira cuando le tocó ser «nuestro hombre en la CIA». ¡Gracias Chef, has sido el primero por apostar por El Chef ha muerto con una receta negra, urbana y canalla!

Ven Cabreira trituraba carne de pollo y de pavo mezclada a la que añadía ingredientes de una receta antigua de verduras pochadas lentamente. Sazonada la mezcla, la embutía en tripa natural y la cortaba en tiras de apenas 15 centímetros de longitud.

 Mientras el pan se tostaba bajo los infrarrojos de la lámpara, Ven cocinaba en su pequeño horno las salchichas, doradas, casi crujientes por fuera, y llenas de jugosidad por dentro, las colocaba en el pan caliente y las cubría con cebolla cortada en finas tiras, trozos de bacon cortados muy pequeños y tostados y su kétchup casero con mostaza.

 Los envolvía en un papel de estraza, marrón claro, que mantenía el calor del perrito sobre todo en los fríos días del invierno.

 

Si El Chef ha muerto te inspira una receta envíala a yacosta33@gmail.com (o un link a tu blog)

Ayer me preguntaba Ivo, estudiante de cocina en la Escuela de Hostelería de Majadahonda qué era eso de una receta canalla. Yo creo que, sinceramente, la que se hace con intención canalla o en momentos fuera de contexto y canallas. Hoy llegué tarde, tras mil cervezas, risas y amigos (sin descuidar las redes sociales, que para eso soy fan) y de pronto me apeteció el calor de algo rico, lo que los americanos llaman «comfort food». Comencé ya algo tarde un guiso de rape (es mi pez fetiche como para Lucy Belda el bacalao). Poché cebolla, añadí pimiento verde, tomate y azafrán de Jiloca. Luego fumet de pescado y dejé cocer en ello unas patatas de Galicia (a falta de las de Canarias). En los últimos seis minutos y tras aromatizar con tomillo y laurel, añadí las rodajas de un señor rape. Y ese fue el resultado, un guiso de rape a medianoche que me hizo sentir en casa en plan canalla.

La periodista y escritora Sara Cucala ha recomendado en en el espacio gastronómico de Juan Pozuelo en Hoy por Hoy Madrid de Alberto Granados en la Cadena Ser, «El Chef ha muerto».
Dice que es una novela «refrescante» y en su honor y para seguir con la solidaridad por el pepino, voy a tomar un gin tonic refrescante aromatizado con la hortaliza almeriense con toda su piel (previo lavado y secado, como medida higiénica).

Recomendación en Hoy por hoy Madrid

Rafa Prades ha sido el primero en elaborar un plato siguiendo la inspiración de «El Chef ha muerto». Es sobre el segundo capítulo: «Vergënza en salsa verde» y ha elegido los callos de bacalao y las algas para hacer un plato delicioso.

Me permito copiar la receta de su blog «Con los Cinco Sentidos» en Cocina.es con su autorización:

Ingredientes

320 g de callos de bacalao (vejiga natatoria del pez); 10 g de alga espagueti de mar de Porto Muiños; Alga kombu; agua; 2 cebolletas; aceite de oliva virgen extra; harina; brandy y sal.

Elaboración

1.Los callos de bacalao los debemos desalar en el frigorífico durante unas 16 horas, cambiando el agua cada 8.
2.Cuando estén hidratados los callos los limpiamos y les quitamos una telilla oscura que llevan. Cortar en cuadraditos y reservar.
3.En agua con un poco de sal rehidratamos de 10 a 15 minutos las algas.
4.En el mismo agua coceremos las algas no más de 15 minutos, colaremos el caldo y lo reservamos.
5.Los espaguetis de mar los picamos finamente y los reservamos. El kombu lo guardaremos para utilizar en otra elaboración.
6.En el caldo de cocción de las algas coceremos los callos hasta que estén tiernos -en pocos minutos se hacen- Reservar calientes.
7.En un poco de AOVE pocharemos las cebolletas picadas en brunoise.
8.Añadimos un poco de harina para hacer un roux claro y sin dejar de mover vertemos un poco de brandy.
9.Incorporamos el caldo de cocción poco a poco, sin dejar de remover, hasta que obtengamos la textura deseada sin grumo alguno.
10.Por último, añadiremos las algas picadas y los callos de bacalao, rectificamos de sal si fuese necesario.
11.Cocer un poco para que se integren los sabores.

Estas vergüenzas en salsa verde, me he permitido ponerlo en plural, están dedicadas al personaje de ficción Ven Cabreira. Espero sepa apreciarlas, aunque sea con la ayuda de Lucy Belda ¡en la vida hay algo más que una fabada de bote!

 

Si el libro te inspira una receta, envíamela yacosta33@gmail.com o un link a tu blog

Las anchoas siempre me han parecido cadáveres. Cuerpecitos de pescado cercenados en dos, salados y profundos. Si a esto se añade la aceituna negra y el ajo: tapenade.
Hoy al volver a casa con pocas ganas de guisar y con muchas ganas de machacar la estupidez de alguno, se me ocurrió hacer una versión negra y canalla de tapenade a golpe de mortero para untar en una tostada de pan y acompañar de una cerveza Mahou.
Aquí está la receta para un solitario inapetente, pero con ganas de machacar y disfrutar.

Ingredientes:

Dos cadáveres de anchoa, un tercio de un diente de ajo, 250 gramos de aceitunas negras deshuesadas y un toque de pimentón de La Vera.

Elaboración:

Machacar todo con furia en el mortero hasta que los ingredientes queden reducidos a una minucia fina y cremosa que poner sobre el pan.

En ocasiones, no se precisa amor para guisar.

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Ha sido fantástico encontrarme este domingo con la gente que se sintió atraída por «El Chef ha muerto» en la Feria del Libro de Madrid.

Macarena tuvo un golpe de intuición y se acercó a la novela. Mari Ángeles es una entusiasta de la novela negra y le gustó la ambientación culinaria. Milagros es otra lectora de historias de detectives y cocinera y, encima, canaria, como yo. Txuni, una vasca amante de la literatura negra y de la gastronomía. Manuel le regaló el libro a su mujer, Luisa, a quien le encanta leer y, además, según me dijo, es la mejor cocinera del mundo.

Son algunas de las firmas que recuerdo. A estas se suman las de amigos como Rafa Prades, Dani Martínez (Pintxo), Teresa Plaza, Luis Varona, Martin Roberts, Nuria, Iñaki Berazaluce, Pedro Arucas, Fátima Martín (que me trajo hasta un boli de cocinero) y Paco, ¡que se me olvidaba!

Entre todos  también destaco a dos cocineros-amigos: Joaquín Felipe de «Europa Decó» (Madrid) y Firo Vázquez, quien firma también su libro «La Cocina de El Olivar de Moratalla».

La conexión: literatura negra gastronómica.

También me quedo con las caras de sorpresa, que no sé si fueron por la portada del pulpo asesino o por la cara de pirata del director de la colección, Carlos Salem. 🙂

Gracias a todos y para quienes les apetezca seguiré firmando el viernes, 10 de junio a las 18.00 horas en la caseta 100 de A Punto.

Ayer concluyó el II Curso de Periodismo Gastronómico y Nutricional que coordino en la Universidad Complutense de Madrid. El punto y final fue una cata de chocolate.
Entre los que compré había uno muy canalla: Rajoles de Enric Rovira 100% de cacao (Me encanta que la tableta reproduzca los dibujos de las aceras de Barcelona).
La cara de algunos se tornó amarga: probarlo a pelo sólo es resistencia gastronómica (este término lo acuña Linda Meyer en «El Chef ha muerto»).
Helena me preguntó qué se podía hacer con esta pasta de cacao tan potente y a mí se me vino a la cabeza una receta negra para seducir: calamares en salsa de chocolate.

Si te atreves a seguir mis pasos aquí está la receta

Ingredientes

1 cebolla de Fuentes de Ebro, 1 tomate, 1 ajo, 1 botella de vino fino (sólo un chorrito para la receta y el resto de aperitivo para animar la seducción), fondo de pescado (esto es lo que se conoce popularmente como caldo o pastilla), dos cuadraditos de la tableta de chocolate 100% pasta de cacao y, por supuesto, los calamares (500 gramos cortados en anillas).

Elaboración

Pocha el ajo y la cebolla. Posteriormente, añade el tomate y el calamar. Rehógalo todo un par de minutos y agregále el chorrito de vino fino. Una vez se consume, vierte el caldo sobre el sofrito. Cuécelo algunos minutos más, hasta que las anillas estén tiernas. Al final y ya fuera del fuego, derrite el chocolate en la salsa caliente.

(Si no seduces, no es culpa de la receta, sino del canalla que has invitado)

Desde hoy ya está a la venta «El Chef ha muerto», pero lo más importante, ya se empieza a leer.
Anoche pillé al director de la nueva colección Negra, Urbana y Canalla (NUC), Carlos Salem, releyendo la novela en un bar después de su encuentro semanal de poetas y «poetos» en Los Diablos Azules.

La colección NUC sale con otro título del escritor argentino Kike Ferrari, «Que de lejos parecen moscas» y ya me muero de ganas de leerla.
Será mi primera compra en la Feria del Libro de Madrid.

¡Subidón canalla!