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Cuando voy a Estados Unidos me engancho con los programas gastronómicos. Uno de los que más me gusta es el de Andrew Zimmern, «Bizarre Foods», de Travel Channel. De vez en cuando me da el punto y entro en su página en Internet a ver por dónde se ha paseado y el otro día me encuentro una receta: Gazpacho.

Toda mi admiración se quedó congelada cuando comencé a leer la lista de ingredientes: zumo de tomate, orégano seco, albahaca fresca, aceite de oliva virgen, ajo fresco, salsa picante Crystal, zumo de limón, vinagre, salsa Worchestershire, tomates fresco, pepinos, pimiento verde y cebolla roja.

Y aunque cada familia tenga su propia receta para la humilde y sencilla sopa fría española y aunque existan muchas variedades dependiendo de los ingredientes (ya iremos por los mil entre las aportaciones de Alberto Herraiz y la Duquesa de Alba escritas por Eva Celada), esto nada tiene que ver con un gazpacho.

Total, que lo puse en mi muro Facebook y Carmen Fuente de Caracol Picante me tomó el testigo: «Hay que decir que al pan, pan y al vino, vino» y puso un comentario. Después me animé yo a poner una receta. Y entonces intervino el historiador y profesor en la NYU,  además de aficionado a la gastronomía, James Fernandez: «Take Back the Soup«; ¡sois ciberactivistas defendiendo el patrimonio cultural español de los insidiosos ataques de la globalización!».

Entonces me puse a mirar las recetas de gazpacho publicadas en otros medios estadounidenses. En The New York Times, la afición por hacer el gazpacho picante se mantiene, así como la de poner ingredientes chocantes: tomates, pepinos, cebolla roja, pimiento verde, pimiento rojo, jalapeños, comino, sal, pimienta de cayena, vinagre y 8 hojas de gelatina.

Seguí con la búsqueda y me encontré que el uso de la  salsa Worchestershire para el gazpacho también se prodiga en el Reino Unido. En el portal allrecipes.co.uk además de la salsa en cuestión, el gazpacho clásico lleva zanahoria, cilantro, zumo de tomate, zumo de limón, vinagre, ajo y aceite de oliva.

En Kansas City la idea es poner azúcar al gazpacho y eso que está hermanada con Sevilla.

Definitivamente, hay que tomar partido y pasar a la acción. Es el momento de explicarnos, porque está claro que cuando hablamos de gazpacho con un estadounidense o con un inglés no siempre estamos hablando de los mismo (algo parecido ocurre con las tapas).

Es el momento del ciberactivismo gastronómico.

Anonymous Gastronomicus.

¿Un nuevo caso de Ven Cabreira después de «El Chef ha muerto»?

Y por si acaso, aquí está la versión seria de la receta del gazpacho en Wikipedia en inglés y en español.

A Punto es sentirse en casa. En Madrid, si había que presentar «El Chef ha muerto» tenía que ser en el Centro Cultural del Gusto. Pese a ser la tarde previa a un festivo, los amigos, los periodistas castigados sin puente, los conocidos, algún lector despistado y hasta varios vecinos se fueron acercando.

El editor de Amargord, Chema de la Quintana, saludaba sonriente (buena señal) y el director de la colección NUC, Carlos Salem, se ajustaba el pañuelo para comenzar la presentación. Después me tocó hablar hasta que Salem me cortó: ¡Para, niña, que no compran la novela como sigas contando la historia!».

Así que cuando daba por terminada la perorata e invitaba a todo el mundo a ingerir, previo masticado, al pulpo (en esta ocasión, muerto) acompañado de un vino blanco, llegó una pregunta del público: «¿Por qué la has escrito en presente?».

Y, aunque técnicamente se puede explicar que para mí es el tiempo verbal más dinámico, llegué a la conclusión, mientras contestaba, de que la he escrito así para que se disfrute como la vida, en presente.

Y, ¿muerto el Chef?

Publicado: 20/06/2011 en El Chef ha muerto

«Después de muerto el Chef, ¿qué?». Esta ha sido la primera pregunta de la entrevista de Manuel Tortajada y Antonio Castillejo en el suplemento cultural de «Capital fin de semana» de Radio Intereconomía.

La respuesta haciendo doble clic en el altavoz.

Pero si lo prefieres escuchar a viva voz, vente a la presentación el miércoles, 22 de junio de 2011, a las 19.30 en A Punto Librería (C/Pelayo, 60).

Encerraremos a los pulpos en pecera y guardaremos bajo llave los cuchillos y cualquier otro objeto puntiagudo, incluidos los lápices y los espárragos, que nunca se sabe…

Algunos Chefs van cayendo. Se acercan con miedo, ojean de lejos el título, te miran con desconfianza y terminan abrazándose a él, porque está claro, ya es una realidad: «El Chef ha muerto«.  Y si no, que se lo pregunten a Sacha.

Esta mañana en la Plaza Mayor el cocinero del márketing, Andrea Tumbarello, ha presentado su libro exhibiendo trufa negra, que como su nombre indica, es un thriller en sí misma.

Tumbarello es canalla como él solo (será por lo del sur de Italia) y si no, atentos a la explicación del por qué de su restaurante: «Un día fui a comer a Don Giovanni y como no me gustó, lo compré».

También es un amigo de sus amigos, y, su libro «Andrea y sus amigos», está hecho por ellos: todos le han hablado (con la ayuda de los periodistas Ricardo F. Callejo y David Romero) sobre los productos que más le gustan al italiano.

Justo cuando terminó su plato de trufa y pasta, Sacha se marchó corriendo: «O sigue hablando o habrá que probarlo y vaya usted a saber».

Otros se quedaron un rato más, pero el plato sólo alcanzó a probarlo Miriam de Gourmets.

Entre los que permanecieron: Joaquín Felipe de Europa Decó, Iñaki Camba de Arce,  Ricardo Sanz de Kabuki, Juanjo y Mercedes de Mui y La Tasquita de Enfrente y Abraham García de Viridiana.

Abraham García me miró de reojo. Se acercó a Aida, la librera, y le pidió «El Chef ha muerto». Aida, despistada intentando quitarse de encima a un mariachi empeñado en que tenía nariz de chocolate, se disculpó: «Acabo de vender el último». Abraham, sin dudarlo, se acercó a mí y en un susurro me soltó: «Vas a morir de éxito».

Esta noche no duermo. Suena amenazante.

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El pasado fin de semana concluyó la Feria del Libro de Madrid. Firmé en la caseta de la librería A Punto. Era la segunda vez y tenía cierto temor escénico: ¿Vendrá alguien o habré agotado a todos los amigos? Y no sólo pasaron más amigos: Alessia de Enminevera, Rafa de A Corte, Nuria de eldiapasonblog, Óscar de Gourmand, Jesús con sus mellizos, Ione, Juato, Mercedes, Carolina,  Bea y alguno que se me olvide, sino que también me tropecé con gente que no veía hacía siglos y que me preguntaban: «Pero, ¿qué haces tú ahí?».

Eso sí, marca los que conozco a partir de ese día. Curiosamente, muchas parejas que les apetecía compartir esta historia, como José Luis y Ángela. Enamorados de la novela negra de principios de siglo como Alberto (El Chef ha muerto también lo es, pero del XXI) y gente con ganas de meterse en este mundo de Ven Cabreira como Arantxa.

Alguien siempre te deja un huella especial. Esta fue Alicia, que después de estar una hora mirando la portada, escudriñando las páginas, releyendo la contraportada y escuchando lo que decía, convenció a su padre de que se la comprara. Estoy segura de que en unos años, será ella la que escriba historias.

Al final de la jornada, la librera de A Punto, Aida hace recuento: «Yanet falta un libro. Nos han robado un libro». Puse cara de circunstancias, pero regresé a casa silbando: «El Chef ha muerto» ya es un libro que merece ser robado.

Esta mañana, a las doce de la madrugada (los escritores también madrugamos, a veces) me encontré con el pintor y colega Jacobo Gavira. Pensaba tomarme un café americano y un minicroissant, pero primero tocó pasear por media Gran Vía, en busca de un estanco que acatara la bajada del precio del tabaco de estos días. Fracaso. Después de pagar lo de hace un mes, nos derrumbamos con hambre de poetas en la terraza del Mui, localizada estratégicamente frente al chino de urgencia del barrio. Directamente, ni café, ni mini nada: Tortilla, ensaladilla y repetidas cervezas (a punto estuvimos de rellenar con litrona del chino, pero las chicas de la calle Ballesta guardan siempre por el orden  de las cosas).

Total, que entre pincho y pincho, hablamos del 15 M, las asambleas, la resistencia y, como no, de El Chef ha muerto.  A uno de sus personajes, Linda Meyer, rebotada con las desigualdades le dio el punto de ponerse a hacer resistencia gastronómica y, de pronto, la chispa.

Vamos a hacer un fanzine gastronómico. En blanco y negro. En A-5 (la mitad de un folio) y en papel, sí, en papel.

Vamos a liar a unos cuantos a estrujarse las neuronas para que pasen del multicolor al blanco y negro fotocopiado. Y si alguno más quiere participar, abiertos estamos a propuestas en yacosta33@gmail.com De toda la pasta que ganemos, aseguramos repartir migajas, que viene como anillo al hecho gastronómico :-).

Por ahora, sólo una duda y se refiere al nombre: EnCrudo o Engrudo.

Y como las redes sociales están para esto, pues preguntamos:

Nota: Eso sí, los resultados de esta encuesta no serán estrictamente vinculantes, que nunca se sabe.

La Semana Negra de Gijón acaba de enviar una nota de prensa con los finalistas a los premios que otorga esta institución de la literatura negra cada año.  Son unos premios que no tienen dotación económica, sino la del prestigio. Los eligen un jurado de escritores y los ganadores son los referentes del año en novela negra.

Este año, la Semana Negra se celebra del 22 al 31 de julio de 2011. Después de muchos enfrentamientos con la Universidad, algo que como autora y profesora universitaria no puedo enteder. Desde la Universidad tenemos como uno de nuestros objetivos transferir los conocimientos a la población. En el área de las Ciencias Puras se puede hacer aportando patentes, pero en las Ciencias Sociales hay que bajar a la calle para conseguir extender la cultura.

Y la Semana Negra es eso. Estuve en el año 2009 como periodista y allí autores, lectores y aficionados se encuentran en un entorno festivo. Incluso algún despistado que iba a tomarse unos churros con chocolate, se termina comprando un libro, aunque no lo tenía previsto.

Por eso, el apoyo de autores y aficionados se ha dejado notar desde un grupo en Facebook, que crece cada día pidiendo la continuidad de este encuentro cercano con la gente y la literatura.

Este año repetiré, y en esta ocasión tengo la suerte de poder presentar «El Chef ha muerto» el 28 de julio, una novela que sin la Semana Negra no sería. Allí conocí a Ernesto Mallo que me animó con la idea en la que ya estaba trabajando hacía algunos meses y a Carlos Salem, que se empeñó en que saliera adelante, hasta el punto de que la eligió como uno de los libros de salida de la colección NUC, junto con el de Kike Ferrari.

Aquí están los finalistas de este año. Enhorabuena y suerte a todos:

Premio Hammett a la mejor novela negra publicada originalmente en castellano en 2010:

 * Juan Ramón Biedma, España: El humo en la botella. Salto de página.

* Willy Uribe, España: Cuadrante las Planas. Tusquets.

* Manuel Rivas, España: Todo es silencio. Alfaguara.

* José Carlos Somoza, España: El cebo. Plaza & Janes.

* Hiber Conteris, Uruguay: El séptimo año. HUM.

* Juan Bolea, España: Orquídeas Negras, Espasa.

* Ricardo Piglia, Argentina: Blanco nocturno, Anagrama.

Memorial Silverio Cañada a la mejor primera novela negra publicada originalmente en castellano en 2010:

 *Miguel Ángel Molfino, Argentina: Monstruos Perfectos. Viceversa.

*Milo Krmpotic, España: Las Tres Balas de Boris Bardin. Caballo de Troya.

*Vanessa Montfort, España: Mitología de Nueva York. Algaida.

*Javier Calvo, España: Corona de flores. Mondadori.

Premio Rodolfo Walsh al mejor libro de no ficción sobre tema criminal publicado originalmente en castellano en 2010:

*Héctor de Mauleón, México: Marca de Sangre. Planeta México.

*Lluc Oliveras, España: Confesiones de un gánster de Barcelona, Ediciones B.

*Cruz Morcillo y Pablo Muñoz, España: Palabra de Vor. Espasa.

Premio Celsius a la mejor novela de fantasía, ciencia ficción o terror publicada originalmente en castellano en 2010:

 * Ismael Martínez Biurrún, España: Mujer abrazada a un cuervo. Salto de Página.

* Jorge Carrión, España: Los muertos. Mondadori.

* Javier Negrete, España: El sueño de los dioses. Minotauro.

Premio Espartaco a la mejor novela histórica publicada originalmente en castellano en 2010:

* Miguel Bonasso, Argentina: La venganza de los patriotas. Planeta Argentina.

* Juan Esteban Constaín, Colombia: ¡Calcio! Seix Barral Colombia.

* Cristina Sánchez-Andrade, España: Los escarpines de Kristina de Noruega. Roca.

(En negrita y con link los ganadores de esta edición 2011)

A estos premiso se sumaron los especiales del director que fueron para Cristina Fallarás por Las niñas perdidas y para Diego Ameixeiras por Dime algo sucio.

Aquí está la versión de Juan Pozuelo de los perritos calientes que hacía Ven Cabreira cuando le tocó ser «nuestro hombre en la CIA». ¡Gracias Chef, has sido el primero por apostar por El Chef ha muerto con una receta negra, urbana y canalla!

Ven Cabreira trituraba carne de pollo y de pavo mezclada a la que añadía ingredientes de una receta antigua de verduras pochadas lentamente. Sazonada la mezcla, la embutía en tripa natural y la cortaba en tiras de apenas 15 centímetros de longitud.

 Mientras el pan se tostaba bajo los infrarrojos de la lámpara, Ven cocinaba en su pequeño horno las salchichas, doradas, casi crujientes por fuera, y llenas de jugosidad por dentro, las colocaba en el pan caliente y las cubría con cebolla cortada en finas tiras, trozos de bacon cortados muy pequeños y tostados y su kétchup casero con mostaza.

 Los envolvía en un papel de estraza, marrón claro, que mantenía el calor del perrito sobre todo en los fríos días del invierno.

 

Si El Chef ha muerto te inspira una receta envíala a yacosta33@gmail.com (o un link a tu blog)

La periodista y escritora Sara Cucala ha recomendado en en el espacio gastronómico de Juan Pozuelo en Hoy por Hoy Madrid de Alberto Granados en la Cadena Ser, «El Chef ha muerto».
Dice que es una novela «refrescante» y en su honor y para seguir con la solidaridad por el pepino, voy a tomar un gin tonic refrescante aromatizado con la hortaliza almeriense con toda su piel (previo lavado y secado, como medida higiénica).

Recomendación en Hoy por hoy Madrid

Rafa Prades ha sido el primero en elaborar un plato siguiendo la inspiración de «El Chef ha muerto». Es sobre el segundo capítulo: «Vergënza en salsa verde» y ha elegido los callos de bacalao y las algas para hacer un plato delicioso.

Me permito copiar la receta de su blog «Con los Cinco Sentidos» en Cocina.es con su autorización:

Ingredientes

320 g de callos de bacalao (vejiga natatoria del pez); 10 g de alga espagueti de mar de Porto Muiños; Alga kombu; agua; 2 cebolletas; aceite de oliva virgen extra; harina; brandy y sal.

Elaboración

1.Los callos de bacalao los debemos desalar en el frigorífico durante unas 16 horas, cambiando el agua cada 8.
2.Cuando estén hidratados los callos los limpiamos y les quitamos una telilla oscura que llevan. Cortar en cuadraditos y reservar.
3.En agua con un poco de sal rehidratamos de 10 a 15 minutos las algas.
4.En el mismo agua coceremos las algas no más de 15 minutos, colaremos el caldo y lo reservamos.
5.Los espaguetis de mar los picamos finamente y los reservamos. El kombu lo guardaremos para utilizar en otra elaboración.
6.En el caldo de cocción de las algas coceremos los callos hasta que estén tiernos -en pocos minutos se hacen- Reservar calientes.
7.En un poco de AOVE pocharemos las cebolletas picadas en brunoise.
8.Añadimos un poco de harina para hacer un roux claro y sin dejar de mover vertemos un poco de brandy.
9.Incorporamos el caldo de cocción poco a poco, sin dejar de remover, hasta que obtengamos la textura deseada sin grumo alguno.
10.Por último, añadiremos las algas picadas y los callos de bacalao, rectificamos de sal si fuese necesario.
11.Cocer un poco para que se integren los sabores.

Estas vergüenzas en salsa verde, me he permitido ponerlo en plural, están dedicadas al personaje de ficción Ven Cabreira. Espero sepa apreciarlas, aunque sea con la ayuda de Lucy Belda ¡en la vida hay algo más que una fabada de bote!

 

Si el libro te inspira una receta, envíamela yacosta33@gmail.com o un link a tu blog