Noches sin sexo en Madrid

 

 

Este martes 29 de abril a las 19.30, en el Café Comercial de Madrid (metro Bilbao) haremos la esperada presentación oficial de Noches sin sexo, el último libro de relatos de Yanet Acosta ilustrado por Ariadna Acosta. Allí estaremos las dos junto a los amigos Manolo Rodríguez -organizador de los Sábados Negros en Madrid- y Fernado Ferro, ilustrador también de Adeshoras, cuya editora Susana Noeda será la maestra de ceremonias. Entre cervecitas y relatos, la cantautora Yanira Castro nos regalará la música de su último disco Sueños y relámpagos.

 

Estaremos entre amigos, celebrando con humor negro nuestras #NochesSinSexo.

¡Te esperamos!

 

 

 

Y como no encontré pijama…me fui en bata a El dinosaurio todavía estaba allí en Madrid para celebrar la Noche de los libros como mejor se puede, leyendo algunos de los íntimos relatos de Noches sin sexo. Les espero para la presentación del libro en Madrid, el próximo martes, 29 de abril, en el Café Comercial.

 

David Torres Yanet Acosta

Hoy es el Día del Libro, el día en el que celebramos las letras y muchos tenemos la costumbre de regalar libros y, también, de recomendar. Ha coincidido así, pero acabo de terminar de leer dos libros que me parece genial compartir un día como hoy. Todos los buenos soldados por ser novela histórica aderezada con el suspense e investigación de algunos asesinatos entre militares durante la olvidada guerra española en Sidi Ifni y La sombra de Caín por ser un libro de relatos en los que la venganza que no hay en la Tierra se hace a través de las letras.

David Torres es uno de los grandes narradores del momento en España. Como muestra un botón y aquí les dejo el comienzo de un capítulo de Todos los buenos soldados que fue de los que más disfruté gracias a esa fuerza narrativa:

El toque de diana sorprendió al sargento Armendáriz rascándose los huevos. No había mucho que rascar después de medio siglo de madrugones con resaca. Tosió, gargajeó y blasfemó, por ese orden, hasta dar con el paquete de tabaco al lado de la almohada. Extrajo un cigarrillo a tientas y acertó a clavarlo en la boca antes incluso de abrir los ojos. Luego parpadeó con esfuerzo, gargajeó un poco más, se sentó en el borde de la cama y exhaló el saludo ritual de todas las mañanas:

—Me cago en mi puta vida.

David es además un aficionado a la cocina.  Su restaurante favorito es Viridiana de Abraham García en Madrid y sobre comida y restaurantes puede hablar un rato largo. Sin embargo, en esta novela de militares en el desierto del Sáhara Occidental, no habla ni de un mal rancho. Solo bebida, alcohol que sube rápido a la cabeza y que actúa como matarratas. Y es que esta novela es una historia de fantasmas y los fantasmas no comen, solo tragan.

El fantasma de Gila es el primero que aparece, pero que lejos de protagonizar la historia actúa como un recuerdo más de lo que fue el régimen de Franco para los que «estaban en el bando equivocado». Los fantasmas de los militares «más bravíos», los legionarios, los fantasmas de los «enemigos», los fantasmas de una colonia como el Sáhara Occidental y los fantasmas de una Guerra Civil demoledora de la que aún hablamos con tapujos.

Entre todos esos fantasmas, solo una mujer, Adela, que lleva la apariencia más fantasmal por simbolizar el resultado de una guerra.

Unos turrones y unos polvorones enviados como «regalo» por madrinas son el único alimento que se menciona en esta novela, para recordar nuevamente lo ajena que estaba la población y esas mujeres de una guerra entre el calor y el polvo.

la sombra de caín alejandro pedregosa

En La sombra de Caín, Alejandro Pedregosa tampoco deja comer. En sus relatos, sus personajes solo aplacan la sed con ribeiro y sangría, pero el lector sacia el hambre con  un banquete de venganza y justicia hecha por la gente sencilla, a la que nunca nadie le da la razón.

¡Salud y Feliz Día del Libro!

Noche de los libros en pijama Noches sin sexo

Gran parte de los mortales leemos antes de dormir. Dicen los budistas que eso no es bueno, que inquieta los sueños, pero, yo creo que más bien te invita a soñar. El qué, ya es cosa de lo que cada uno tenga en la cabeza. Y bueno, para celebrar la Noche de los Libros, a la escritora y tabernera Marisol Torres se le ha ocurrido ponernos a leer a los escritores en ¡pijama! La verdad es que no suelo usar, así que he empezado a buscar…, pero el que más me gusta es aquel de los ochenta que te servían en un plato enorme…flan, nata, dos bolas de helado, piña y melocotón en almíbar, plátano, caramelo y un par de barquillos ¡Eso sí que te impide dormir!

Mañana nos vemos con un pijama cualquiera en El Dinosaurio en calle Lavapiés, 8 en Madrid para celebrar la Noche de los Libros con #NochesSinSexo 

Qué gusto da que te recomienden para el Día del Libro 😉

Avatar de agencialetraspropiasPost Scríptum, el blog de la agencia literaria letras propias

¿No sabes qué libros comprar este Sant Jordi? Nosotros te damos algunas buenas ideas.

untitled1.Cuaderno negro: complot contra Franco¿Qué hubiera pasado si el auto de Garzón hubiera prosperado? ¿Se habría sentado en el banquillo a los responsables? ¿Qué serían capaces algunos de llegar a hacer para evitarlo? Avalado por el éxito de su primera novela «El manuscrito de Avicena» de la que se vendieron más de 11.000 ejemplares, Ezequiel Teodoro llega con este nuevo thriller de acción y ritmo trepidante. Durante el juicio contra los ministros con vida del franquismo, el periodista de El País Toni Escobar recibe una extraña información que de ser cierta podría cambiar la historia de España. Fuerzas poderosas parecen determinadas a que deje su investigación. ¿Pondrías en juego tu vida y tu carrera por conocer la verdad?

Editorial Última Línea – Pág:430 – Precio: 19,95€

9788415900402. La plaza del silencio

Ver la entrada original 939 palabras más

 

Hay pocas ocasiones en las que un diálogo sea más entretenido, honesto y sanote. Nada de flores gratuitas (solo la rosa de Sant Jordi de la editora de Adeshoras, Susana Noeda, nos adelantó al término de la presentación). Gracias a la escritora Susana Hernández por sus preguntas y comentarios que dieron sabor y olor a estos relatos de Noches sin sexo , a Gramona, que nos dio sus burbujas Imperial Gran Reserva 2007, para que sintiéramos que no todas son #NochesSinSexo y a Pequod que nos cedió su refugio librero en el barrio barcelonés de Gracia. También a los lectores: Diana, Isidro, Lola, Xose, María, Ángel y muchos más cuyos nombres grabó la pluma en el comienzo de estos 43 relatos.

Aquí les dejo algunas de las preguntas y respuestas de este diálogo-presentación:

-¿Noches sin sexo es una colección de relatos que ya tenías o los pensaste como libro?

-Los pensé como libro.

-Es que todos están escritos en registros muy distintos…

-Sí, porque la idea es que en común tuvieran el sentimiento real de una emoción, esa que a veces deja una noche sin sexo…

-En algunos relatos creas el suspense que en una novela te requiere páginas en tan solo unas líneas…

-Es divertido desnudar lo escrito…

-Me encanta «El batido de chocolate», es canario y deja ganas de comer chocolate…

-Es uno de los tres o cuatro relatos que tienen como fondo Canarias y ese olor del chocolate es tan potente…

-Sin embargo, en  «AmbiPur Limón» el olor es nauseabundo..

-Odio los ambientadores.

 

Noches sin sexo Yanet Acosta Barcelona

El próximo miércoles 11 de abril en la librería Pequod de Barcelona, la escritora Susana Hernández presentará mi último libro: Noches sin sexo.

El libro está compuesto por cuarenta y tres piezas entre las que se combinan relatos breves con microrrelatos, muchos de ellos brevísimos, para describir de forma directa e intensa las reacciones irracionales, anómalas e incluso violentas de unos personajes condenados a sus propias pesadillas.

Mujeres, hombres y niños recurren a la destrucción, la propia y la ajena, como única forma de canalizar su soledad, frustraciones, miedos o deseos no consumados.

Los cuentos de Noches sin sexo apelan a los sentimientos y a los sentidos, estableciéndose entre éstos un límite sutil y prácticamente inapreciable. Así, el amor, el desamor, el miedo, la frustración o el deseo se mezcla con los olores, sabores, texturas y sonidos para conformar un universo cercano a lo onírico, en el que también tiene cabida el sentido del humor y la ironía.
Complementan los cuentos las bellas ilustraciones a dos colores de Ariadna Acosta, ofreciendo a los lectores su sugerente punto de vista o contrapunto a este universo trágico y visceral.

 

Libro de relatos Noches sin sexo Yanet Acosta

De 4 años solitarios de escritura de relatos cortos y microrrelatos nació Noches sin sexo. Un libro de los más especiales que he podido escribir, en el que cada palabra refleja una emoción vital, gastronómica, suicida o de locura. Todas esas que nos asaltan, sobre todo en Noches sin sexo  y de las que solo salimos con un toque de humor, aunque sea negro.

Hoy puedo anunciar que la Editorial Adeshoras (con la que colaboré para su antología 44 mundos a deshoras) ha iniciado el proceso de impresión de este libro ilustrado con mimo por Ariadna Acosta, con quien no solo comparto el apellido, sino un lazo creativo de profundas raíces.

Gracias a todos los que me han apoyado para dar a luz este libro, en especial a Fernando Ferro y a Susana Noeda de Adeshoras.

Noches sin sexo Yanet Acosta

Para saber más:

Posts sobre Noches sin sexo

Post de la editorial Adeshoras sobre Noches sin sexo

Hashtag en Twitter: #NSSX (Seguro que tú también has tenido alguna…)

IMG_7886

Vaya por delante

La expectativa se comió al hombre.

Lo sobrevivió.

Lo sobremurió.

(De Requiem por un hombre cualquiera, Ediciones Vitruvio, 2013.)

David Morello es uno de los poetas actuales que más disfruto. Sus mensajes van directos a veces al corazón y otras veces a la sinrazón. Es un poeta que se da tregua en una copa de vino y eso se nota en sus versos que destilan muchas veces gastronomía. Ya nos regaló un poema para el fanzine enCrudo dedicado a su variedad de uva favorita.

Poesía gastronómica

Tras El Cielo no se toca (Premio Nacional de Poesía, XL Justas Literarias de Reinosa-Cantabria, 2004) y Retorno de la voz (Ediciones Vitruvio, Madrid, 2011), acaba de publicar el poemario Réquiem por un hombre cualquiera (Ediciones Vitruvio, Madrid, 2013). Estos versos están cargados de conciencia en la cotidianidad y, también, como cotidiano, no deja escapar ni la comida ni la cena ni la cuenta.

Menú
A los que esperan

Hay dos tipos de muerte:
la que calza zapatillas de invierno rutinario
y pasea los cabellos tranquila
o los mece junto a la chimenea
hasta el último candor de los rescoldos,
y la otra, inoportuna y fría,
descortés vecina que franquea la cancela sin llamar,
preñada de tempestad seca
afilados los cuarzos de los ojos
y los labios señalados,
ancestral sombra.
No hay postre.
Se paga al contado.

Réquiem por un hombre cualquiera

Un cadáver entre plato y plato Novela negra gastronómica

La novela negra gastronómica sigue pujante. El último título que se ha sumado en español es la traducción de la primera novela del alemán Tom Hillenbrand: Un cadáver entre plato y plato. A mitad de una comida en un restaurante, un crítico de una importante guía gastronómica cae muerto. Aquí comienza la trama que implica al cocinero de ese restaurante, un tipo que se había formado con un estrella francés y que tenía muchas papeletas para ser uno de los grandes, pero que había optado por retirarse a su Luxemburgo natal para montar un establecimiento de comida casera regional. Este chef, acusado incluso en primera instancia de ser el responsable de la muerte del crítico, indagará quién pudo ser el responsable.

A primera vista, y para un paladar mediterráneo, el causante de la muerte parece el menú que el crítico se estaba zampando. Aquí va la comanda que había pedido: Ensalada, Bouneschlupp (sopa de alubias con patata, panceta y cebolla), Rieslingpaschtéit (pastel de carne al Riesling con masa quebrada), Civet de liévre, façon luxembourgeoise (civet de liebre guisado a la manera de Luxemburgo) y Quetscheflued (tarta de ciruelas) con helado de vainilla.

La novela está ambientada en Luxemburgo, una ciudad y un país bastante poco conocido, excepto por ser en muchas ocasiones «el dormitorio» de los funcionarios europeos. Y su autor consigue a través de las descripciones de la gastronomía local reivindicar una identidad propia. Este thriller es también excusa para hacer una crítica feroz a los laboratorios y a la industria alimentaria, que nos mete día a día por los ojos productos supuestamente «muy necesarios» que son solo sucedáneos de los alimentos que creemos tomar. También denuncia la competitividad entre chefs «estrellados» que les lleva al «yo más» haciendo locuras que pueden poner en riesgo la salud de sus comensales y la estupidez de los cocineros televisivos que buscan el éxito a través del marketing.

Una novela muy bien tramada, aunque con un poco de falta de chispa por la poca fuerza de las relaciones entre sus personajes. Sin embargo, muy recomendable para los forofos de este nuevo subgénero que comienza a tomar perfil en las librerías: la novela negra gastronómica y en el que se  incluyen novelas españolas como El Chef ha muerto o Gran Soufflé.